No me dejes hacerlo! Vamos a ganar
con Ulises.
Era
2006. Dean Karlan, un profesor de economía de la Universidad de Yale tuvo una
idea rara: abrir una “tienda de compromisos”.
Unos
años antes había experimentado en carne propia el poder de un mecanismo de compromiso
para mejorar sus decisiones. Firmó un contrato por el cual se comprometía a
pagar a su compañero de cuarto la mitad de su salario si no era capaz de reducir
su peso.
La
receta parece simple. Todos sabemos que un contrato está hecho para ser cumplido,
si no, hay consecuencias. Si funciona para el alquiler mensual, por qué no
hacerlo funcionar para un fin superior como es nuestra salud.
El
truco funcionó. La simple idea de tener que sacrificar tanto dinero lo llevó a
cumplir su palabra.
Entonces,
por qué no ofrecer esta idea como un servicio: cobrar por no cumplir la lista
de propósitos de año nuevo. Raro.
Elija
su objetivo, determine su apuesta, establezca quien se beneficiará de su
fracaso, opte por un árbitro… y dígale a sus amigos.
Trescientos
mil compromisos y veinticinco millones de dólares “en juego” pusieron a los
“raros” en los titulares de los diarios. Stickk.com
es actualmente citado como una muleta muy útil para aquellos que no somos
buenos manteniendo nuestra decisiones.
Un
consejo, asegure su éxito en Stickk.com
poniendo como beneficiario de su debilidad a alguien muy desagradable.
Cada
vez que un Economista comportamental busca una buena historia para ilustrar
nuestra debilidad para controlarnos, la idea del Pacto de Ulises aparece. “Atadme con dolorosas ligaduras para que permanezca
firme allí, junto al mástil; que sujeten a éste las amarras, y si os suplico o
doy órdenes de que me desatéis, apretadme todavía con más cuerdas.” Ulises sabía que
no resistiría el canto de las sirenas, por tanto necesitaba implementar
medidas extremas.
Homero resume
con belleza la tensión que Daniel Kahneman presentó como la Teoría de los dos
sistemas de decisión. Tenemos un Sistema 1 –rápido, automático y sin control–
que escuchará a las sirenas y no podrá evitar reaccionar, pero también tenemos
un Sistema 2 – analítico, escéptico, y consciente de sí mismo – que ofrecerá
una buena estrategia para lidiar con las urgencias del Sistema 1.
Stickk.com es una versión web del siglo XXI del “atadme-al-mástil” de
Ulises. A veces anticipamos lo que nuestro futuro yo no podrá resolver, y en
esas situaciones es sabio limitar nuestras opciones para mejorar la calidad de
nuestras decisiones.
Las
decisiones de ahorro e inversión están llamadas a presentar este tipo de
problemas. Conseguimos decidir que comprar para llevarnos ahora a casa. Pero no
nos resulta tan fácil postergar una gratificación presente para obtener una en
el futuro.
Basados
en esta idea, Richard H. Thaler de Chicago junto a Shlomo Benartzi de la UCLA
sugirieron un programa que mejora las decisiones de ahorro. La iniciativa se
llamó “Save More Tomorrow” (Ahorre Más Mañana).
Usando
principios que vienen de la Psicología y de la Economía de comportamiento, el
plan da a los empleados la opción de comprometerse en aumentar sus tasas
futuras de ahorro.
Thaler
y Benartzi propusieron a los trabajadores que se comprometieran en destinar
parte de sus futuros aumentos salariales a un fondo de retiro. El truco era
evitar que esa decisión implique decidir entre consumir hoy o mañana. Los que
entraron en el programa no veían mermadas su calidad de vida actual. La
decisión era presentada como una que involucraba dos consumos futuros.
Veamos
la idea en funcionamiento. En media, durante los últimos 20 años, los
trabajadores uruguayos vieron aumentado su salario en promedio un 1% por año.
Es decir, cada año el trabajador promedio pudo comprar 1% más que el anterior.
El
programa “Ahorre Más Mañana” (Save More Tomorrow – SMarT) propuso a los
trabajadores reducir durante algunos años ese 1% de crecimiento.
No
se trataba de renunciar a dinero hoy, sino de separar parte de un dinero que
aún no tenían. “¿Está de acuerdo con mantener durante unos años su actual
estándar de vida para asegurar un futuro mejor una vez que se retire?”.
Pensemos
en Juan. Es un trabajador de 35 años que está en el mercado desde hace 7 y
piensa en retirarse cuando cumpla los 65.
Suponga
el siguiente programa: en el primer año Juan renuncia a un 2% de su salario y
se compromete a aumentar esa tasa progresivamente en 0,75% por año hasta llegar
al 8%. Cuando cumpla sus 44, Juan va a estar ahorrando 8% de su salario para
mejorar su retiro. Gracias a sus decisiones, desde que se retire y hasta los 80
años disfrutará de una compensación extra equivalente al 25% de su salario.
La
clave del programa está en que Juan no deberá responder cada año cuanto quiere
ahorrar para su jubilación. Cuando Juan tenía 35 años, ya tomó esa decisión por
todos sus yo futuros. De la misma forma en que su compañía de cable lo hace con
su suscripción mensual.
Puede
“darse de baja” del programa, pero la evidencia prueba que eso no es lo
habitual.
Dos
ideas qua surgen de la Economía comportamental ayudan al éxito del programa.
Primeramente,
evitar el sesgo presente postergando el “trade-off” y evitando que involucre el
presente. Juan no pospone ninguna gratificación presente, ni rechaza ninguna
oportunidad de hoy. Solamente separa dinero que todavía no tiene.
Segundo,
usar las opciones por defecto a favor del programa haciendo que los aumentos de
la tasa de ahorro estén pre acordados. Una versión “light” del
“atadme-al-mástil”. Juan puede abandonar el programa, pero las opciones por
defectos y el sesgo de status-quo tienen un impacto determinante en las
decisiones que tomamos, y podemos hacerlas trabajar para nosotros.
Tal
como Ulises y los usuarios de Stickk.com, tenemos muy claro que es lo mejor
para nosotros. Pero a veces simplemente no estamos capacitados para tomar la
decisión correcta cuando nos toca. Las muletas, o más formalmente, los
dispositivos de ayuda para decisiones, son una manera inteligente de mejorar la
calidad de nuestras decisiones y evitar efectos indeseados.
En “Save More Tomorrow : Using
Behavioral Economics to Increase Employee Saving” Richard H. Thaler y Shlomo
Benartzi presentaron la idea del programa SMarT y los buenos resultados
obtenidos al aplicarlos en tres compañías. En el siguiente link se puede ver el
artículo: https://faculty.chicagobooth.edu/Richard.Thaler/research/pdf/SMarTJPE.pdf
Una buena
lectura sobre procastinación y como lidiamos con la sofisticación imperfecta
puede verse en el trabajo de Dan Ariely and Klaus Wertenbroch ampliamente
citado “Procrastination, Deadlines, and Performance: Self-Control by
Precommitment” publicado en 2002 donde se reportan sus hallazgos sobre la
autoimposición de fechas límites óptimas. El link es: http://people.duke.edu/~dandan/Papers/PI/deadlines.pdf
En el post “La Urgencia del ya: una
histora de muchos yo” se reporta el test del marshmallow del Profesor Walter
Mischel junto a otros ejemplos de inconsistencia intertemporal en nuestras
decisiones. http://razonsinrazonyce.blogspot.com.uy/2016/03/la-urgencia-del-ya-una-historia-de.html
El sitio http://www.stickk.com explica que el
contrato de compromiso se basa en dos conocidos principios de Economía
comportamental: 1. La gente no siempre hace lo que declaran querer hacer, y 2.
Los incentivos hacen que las personas hagan cosas.
Homero inspire generaciones con las
historias en La Odisea y su precuela La Ilíada. En el siguiente link puede
encontrarse la transcripción del libro XII donde se relata el pasaje por la
isla de las sirenas y el consejo de la diosa Circe que salvo a Ulises (Odiseo)
y su tripulación. http://www.apocatastasis.com/odisea-homero.php#11
Não deixes que eu o faça! Vamos ganhar
com o Ulises.
Era 2006. Dean Karlan, professor de economia da Universidade de Yale teve uma ideia rara: abrir uma “loja de compromissos”.
Uns anos antes tinha experimentado na própria pele o poder de um mecanismo de compromisso para melhorar as suas decisões. Assinou um contrato pelo que se comprometeu a pagar ao seu companheiro de quarto a metade do seu salario se não fosse capaz de reduzir o seu peso.
A receita parece simples. Todos sabemos que um contrato é para ser cumprido, se não for, temos consequências. Se funcionar para o aluguel mensal, por que não vai funcionar para um fim superior como a nossa saúde.
O truque funcionou. A simples ideia de ter que sacrificar tanta grana levou ele a cumprir a sua palavra.
Então, por que não oferecer essa ideia como um serviço: cobrar por não cumprir a lista de propósitos de ano novo. Raro.
Escolha o seu objetivo, determine a sua aposta, estabeleça quem vai se beneficiar do seu fracasso, opte por um árbitro… e fale aos seus amigos.
Trezentos mil compromissos e vinte e cinco milhões de dólares “no jogo” colocaram aos “raros” nas manchetes dos jornais. Stickk.com é hoje referenciado como uma muleta muito útil para aqueles que não somos bons mantendo as nossas decisões.
Um conselho, garanta o seu sucesso em Stickk.com fazendo beneficiário da sua fraqueza alguém bem desagradável.
Cada vez que um economista comportamental procura por uma boa historia para ilustrar a nossa fraqueza para nos controlar, a ideia do Pacto de Ulisses aparece.
“a mim concede ouvi-las, mas ao longo do mastro em rijas cordas, e se pedir me desateis, vós outros, de pés e mãos ligai-me com mais força.” Ulisses sabia que não resistiria o canto das sereias, por tanto precisava implementar medidas extremas.
Homero resume com beleza a tensão que Daniel Kahneman apresentou como a Teoria dos dois sistemas de decisão. Temos um Sistema 1 –rápido, automático e sem controle– que vai escutar as sereias e não vai poder evitar reagir, porém também temos um Sistema 2 – analítico, cético, e consciente de sim mesmo – que oferecera una boa estratégia para lidar com as urgências do Sistema 1.
Stickk.com é a versão web do siglo XXI do “ligai-me-ao-mastro” de Ulisses. As vezes antecipamos o que o nosso futuro eu, não vai poder resolver certo, e nessas situações é sábio limitar as nossas opções para melhorar a qualidade das nossas decisões.
As decisões de poupança e investimento são atingidas por esse tipo de problemas. Conseguimos decidir o que comprar para levar já para a nossa casa. Mas não é tão simples postergar uma gratificação presente para obter uma no futuro.
Baseados nessa ideia, Richard H. Thaler de Chicago com Shlomo Benartzi da UCLA sugeriram um programa para aprimorar as decisões de poupança. A iniciativa foi batizada como “Save More Tomorrow” (Poupe Mais Amanhã).
Usando os princípios que vêm da Psicologia e da Economia comportamental, o plano dá aos empregados a opção de se comprometer em aumentar as taxas futuras de poupança.
Thaler e Benartzi propuseram aos trabalhadores que se comprometeram em destinar parte dos seus futuros aumentos salariais a um fundo de aposentadoria. O truque era evitar que essa decisão implique decidir entre consumir hoje ou amanhã. Os que entraram no programa no tinham reduzida a sua qualidade de vida atual. A decisão era apresentada como uma que envolvia somente os consumos futuros.
Vejamos a ideia em funcionamento. Em média, durante os últimos 20 anos, os trabalhadores uruguaios tiveram aumentos reais nos seus salários de 1% por ano. E dizer, a cada ano o trabalhador médio teve a possibilidade de comprar 1% a mais que no anterior.
O programa “Poupe Mais Amanhã” (Save More Tomorrow – SMarT) propõe aos trabalhadores reduzir durante alguns anos esse 1% de crescimento.
Não se trata de renunciar a dinheiro hoje, mas de separar parte de um dinheiro que ainda não tem. “¿Está de acordo com manter durante uns anos o seu atual estândar de vida para assegurar um futuro melhor quando se aposente?”.
Pensemos em João. É um trabalhador de 35 anos que está no mercado há 7 e pensa em se aposentar quando fizer os 65.
Suponha o seguinte programa: no primeiro ano João renuncia a 2% do seu salario e se compromete a aumentar a taxa de poupança progressivamente em 0,75% por ano até atingir um 8%. Quando fizer os seus 44, João vai ficar poupando um 8% do seu salario para melhorar a sua aposentadoria. Como consequência das suas decisões, desde que se aposentar e até os 80 anos vai desfrutar de uma compensação extra equivalente ao 25% do seu salario.
A chave do programa está em que João não vai ter que responder a cada ano quanto ele quer poupar para sua aposentadoria. Quando João tem 35 anos, ele já faz a decisão por todos os seus futuros eu. Da mesma forma na que a sua companhia de TV por assinatura o fez com a subscrição mensal.
Pode se “descadastrar” do programa, porém a evidencia demonstra que isso não é o habitual.
Duas ideias da Economia Comportamental ajudam ao éxito do programa.
Primeiramente, evitar o viés presente postergando o “trade-off” e evitando que envolva o presente. João não adia nenhuma gratificação agora, nem rejeita nenhuma oportunidade de hoje. Somente separa dinheiro que ainda não tem.
Segundo, usar as opções por defeito a favor do programa fazendo que os aumentos da taxa de poupança estejam pre-acertados. Uma versão “light” do “ligai-me-ao-mastro”. João pode abandonar o programa, porém as opções por defeitos e o viés do status-quo têm um impacto determinante nas decisões que tomamos, e podemos fazer elas trabalhar para nós.
Da mesma forma que Ulisses e os usuários de Stickk.com, temos muito claro o que é melhor para nós. Porém as vezes simplesmente não estamos capacitados para tomar a decisão certa na hora. As muletas, ou mais formalmente, os dispositivos de ajuda nas decisões, são uma forma inteligente de melhorar a qualidade das nossas decisões e evitar efeitos indesejados.
Uns anos antes tinha experimentado na própria pele o poder de um mecanismo de compromisso para melhorar as suas decisões. Assinou um contrato pelo que se comprometeu a pagar ao seu companheiro de quarto a metade do seu salario se não fosse capaz de reduzir o seu peso.
A receita parece simples. Todos sabemos que um contrato é para ser cumprido, se não for, temos consequências. Se funcionar para o aluguel mensal, por que não vai funcionar para um fim superior como a nossa saúde.
O truque funcionou. A simples ideia de ter que sacrificar tanta grana levou ele a cumprir a sua palavra.
Então, por que não oferecer essa ideia como um serviço: cobrar por não cumprir a lista de propósitos de ano novo. Raro.
Escolha o seu objetivo, determine a sua aposta, estabeleça quem vai se beneficiar do seu fracasso, opte por um árbitro… e fale aos seus amigos.
Trezentos mil compromissos e vinte e cinco milhões de dólares “no jogo” colocaram aos “raros” nas manchetes dos jornais. Stickk.com é hoje referenciado como uma muleta muito útil para aqueles que não somos bons mantendo as nossas decisões.
Um conselho, garanta o seu sucesso em Stickk.com fazendo beneficiário da sua fraqueza alguém bem desagradável.
Cada vez que um economista comportamental procura por uma boa historia para ilustrar a nossa fraqueza para nos controlar, a ideia do Pacto de Ulisses aparece.
“a mim concede ouvi-las, mas ao longo do mastro em rijas cordas, e se pedir me desateis, vós outros, de pés e mãos ligai-me com mais força.” Ulisses sabia que não resistiria o canto das sereias, por tanto precisava implementar medidas extremas.
Homero resume com beleza a tensão que Daniel Kahneman apresentou como a Teoria dos dois sistemas de decisão. Temos um Sistema 1 –rápido, automático e sem controle– que vai escutar as sereias e não vai poder evitar reagir, porém também temos um Sistema 2 – analítico, cético, e consciente de sim mesmo – que oferecera una boa estratégia para lidar com as urgências do Sistema 1.
Stickk.com é a versão web do siglo XXI do “ligai-me-ao-mastro” de Ulisses. As vezes antecipamos o que o nosso futuro eu, não vai poder resolver certo, e nessas situações é sábio limitar as nossas opções para melhorar a qualidade das nossas decisões.
As decisões de poupança e investimento são atingidas por esse tipo de problemas. Conseguimos decidir o que comprar para levar já para a nossa casa. Mas não é tão simples postergar uma gratificação presente para obter uma no futuro.
Baseados nessa ideia, Richard H. Thaler de Chicago com Shlomo Benartzi da UCLA sugeriram um programa para aprimorar as decisões de poupança. A iniciativa foi batizada como “Save More Tomorrow” (Poupe Mais Amanhã).
Usando os princípios que vêm da Psicologia e da Economia comportamental, o plano dá aos empregados a opção de se comprometer em aumentar as taxas futuras de poupança.
Thaler e Benartzi propuseram aos trabalhadores que se comprometeram em destinar parte dos seus futuros aumentos salariais a um fundo de aposentadoria. O truque era evitar que essa decisão implique decidir entre consumir hoje ou amanhã. Os que entraram no programa no tinham reduzida a sua qualidade de vida atual. A decisão era apresentada como uma que envolvia somente os consumos futuros.
Vejamos a ideia em funcionamento. Em média, durante os últimos 20 anos, os trabalhadores uruguaios tiveram aumentos reais nos seus salários de 1% por ano. E dizer, a cada ano o trabalhador médio teve a possibilidade de comprar 1% a mais que no anterior.
O programa “Poupe Mais Amanhã” (Save More Tomorrow – SMarT) propõe aos trabalhadores reduzir durante alguns anos esse 1% de crescimento.
Não se trata de renunciar a dinheiro hoje, mas de separar parte de um dinheiro que ainda não tem. “¿Está de acordo com manter durante uns anos o seu atual estândar de vida para assegurar um futuro melhor quando se aposente?”.
Pensemos em João. É um trabalhador de 35 anos que está no mercado há 7 e pensa em se aposentar quando fizer os 65.
Suponha o seguinte programa: no primeiro ano João renuncia a 2% do seu salario e se compromete a aumentar a taxa de poupança progressivamente em 0,75% por ano até atingir um 8%. Quando fizer os seus 44, João vai ficar poupando um 8% do seu salario para melhorar a sua aposentadoria. Como consequência das suas decisões, desde que se aposentar e até os 80 anos vai desfrutar de uma compensação extra equivalente ao 25% do seu salario.
A chave do programa está em que João não vai ter que responder a cada ano quanto ele quer poupar para sua aposentadoria. Quando João tem 35 anos, ele já faz a decisão por todos os seus futuros eu. Da mesma forma na que a sua companhia de TV por assinatura o fez com a subscrição mensal.
Pode se “descadastrar” do programa, porém a evidencia demonstra que isso não é o habitual.
Duas ideias da Economia Comportamental ajudam ao éxito do programa.
Primeiramente, evitar o viés presente postergando o “trade-off” e evitando que envolva o presente. João não adia nenhuma gratificação agora, nem rejeita nenhuma oportunidade de hoje. Somente separa dinheiro que ainda não tem.
Segundo, usar as opções por defeito a favor do programa fazendo que os aumentos da taxa de poupança estejam pre-acertados. Uma versão “light” do “ligai-me-ao-mastro”. João pode abandonar o programa, porém as opções por defeitos e o viés do status-quo têm um impacto determinante nas decisões que tomamos, e podemos fazer elas trabalhar para nós.
Da mesma forma que Ulisses e os usuários de Stickk.com, temos muito claro o que é melhor para nós. Porém as vezes simplesmente não estamos capacitados para tomar a decisão certa na hora. As muletas, ou mais formalmente, os dispositivos de ajuda nas decisões, são uma forma inteligente de melhorar a qualidade das nossas decisões e evitar efeitos indesejados.
Em “Save More Tomorrow : Using
Behavioral Economics to Increase Employee Saving” Richard H. Thaler e Shlomo
Benartzi apresentaram a ideia do programa SMarT e os bons resultados obtidos
quando aplicados em três companhias. No seguinte link pode ser achado o documento: https://faculty.chicagobooth.edu/Richard.Thaler/research/pdf/SMarTJPE.pdf
Uma boa leitura
sobre procrastinação e como lidamos com a sofisticação imperfeita pode ser
vista no trabalho de Dan Ariely e Klaus Wertenbroch amplamente citado “Procrastination,
Deadlines, and Performance: Self-Control by Precommitment” publicado em 2002 onde
se reportam os seus descobrimentos sobre a autoimposição de datas limites ótimas.
O link é: http://people.duke.edu/~dandan/Papers/PI/deadlines.pdf
No post “A Urgência do já: uma historia
de muitos ei” e reportado o test do marshmallow do Profesor Walter Mischel junto
com outros exemplos de inconsistência intertemporal nas nossas decisões. http://razonsinrazonyce.blogspot.com.uy/2016/03/la-urgencia-del-ya-una-historia-de.html
O sitio http://www.stickk.com explica que o
mutuo de compromisso se baseia em dois conhecidos princípios de Economia
comportamental: 1. A gente nem sempre faz o que declara querer fazer, e 2. Os
incentivos fazem as pessoas fazer coisas.
Homero inspirou gerações com as histórias
da Odiseia e a sua precuela A Ilíada. No seguinte link pode ser encontrada a
transcrição do libro XII onde é relatada a passagem pela ilha das sereias e o
conselho da diosa Circe que salvou ao Ulisses (Odiseio) e a sua tripulação. http://www.apocatastasis.com/odisea-homero.php#11
Don't let me do
that! Let's profit from Ulysses.
The year was
2006. Dean Karlan, an economics professor at Yale University, came up with an
odd idea: opening a "commitment store".
In the past he
experienced himself the power of a commitment device to improve his decisions.
He had signed a contract to pay his roommate half of his salary if he was not
able to achieve a target weight within a specific time frame.
It seems to be a
fairly simple recipe. All of us know that a contract is to be fulfilled, and if
not, penalties are to be enforced. If it works for the rent, why not for a
higher purpose as our own health.
The trick
worked, the mere idea of paying such an amount acted as a real enforcer, and
the target was conquered.
So why not offer
this as a service: charge you for not accomplishing your new year resolution
list. Odd enough.
Select your
goal, set the stake, choose who will benefit from your failure, get a referee
and… tell your friends.
Three hundred
thousand commitments and twenty-five million dollars "on the line"
gave “oddity” some news headlines. Stickk.com is now widely cited as a useful crutch for those of
us that fail in maintaining our resolutions along the time.
A useful tip,
the more you dislike who will benefit from your weakness, the higher the
probability for your success.
Whenever
behavioral economists need a good story to relate to the fact that we have poor
control of ourselves, the idea of the Ulysses pact is brought.
“You are to tie
me hand and foot and stand me upright in the mast housing, and fasten the rope
ends round the mast itself, and if I beg you to free me, bind me yet more
tightly.” Ulysses knew he
would not resist the song of the Sirens, so he needed extreme measures.
Homer
beautifully resumes the tension of what Daniel Kahneman states as the Two
Systems Theory of Decision Making. We have a System 1 -fast, automatic and with
no control- that will listen to the sirens and simply react, but we also have a
System 2 -analytic, sceptic, and self-aware- that will provide a sound strategy
to overcome System's 1 urges.
Sometimes we
foresee things that our future self is not able to cope with, and it is smart
to limit our options to improve the quality of our decisions.
Saving and
retirement decisions are prone to this kind of problem. We are used to work out
decisions that involve two current uses for our money. But it is not that easy
to delay a current gratification for a future one.
Based on this
idea Richard H. Thaler from Chicago along with Shlomo Benartzi from the UCLA
suggested a program to improve the saving decisions of people. The initiative
is called “Save More Tomorrow”.
Using principles
that come from Psychology and Behavioral economics, the plan gives employees
the option to commit themselves in raising their future saving rates.
Thaler and
Benartzi proposed workers to commit today about putting part of their future
raises in a retirement fund. The trick was to avoid to choose between today and
future consumption. Those who enroll didn’t see any step down in their present
standard of living. The decision was presented as one that involves two future
consumptions.
Let’s see the
idea in action. In average, during last 20 years, Uruguayan workers’ salary
increased in real terms by 1% per year. That is to say that every year an
average worker was able to buy 1% more things than the previous year.
The Save More
Tomorrow (SMarT) program proposes to the workers to trim of that 1% increase
for some years part.
It is not about
giving up money today, it is about putting away money that you already don’t
have. “Do you agree to maintain for some years your current standard of living
to ensure a better future once you retire?”
Think of John. A
35 years old worker that has been inserted in the labor market for the last 7
years and is planning to retire at the age of 65.
Suppose now the
following program: in the first year John will put away a 2% of his income and
commit himself to increase that amount by 0,75% per year up to 8%. At the age
of 44 John will be saving 8% of his salary for his retirement. Due to the
decisions made, from his retirement up to the age of 80 he will enjoy an extra
compensation equivalent to a 25% of his monthly salary.
The key of this
program is that John won’t be asked every year how much he would like to save
for his retirement. When he was 35 he took that decision for his future self.
The same way your cable company does it with your monthly subscription.
He may
“unsubscribe” of the program, but evidence proves that is quite rare. Most of
SMarT users stick(k) to it.
Two behavioral
insights fuel the success of the program.
First, avoiding
the present bias by pushing the trade-off out of the present frame. John is not
postponing any instant reward, neither is he dismissing today opportunities. He
is just putting away money he does not already have.
Second, by using
defaults to work in favor of the program as an automatic raise of the rate is
pre-agreed. A softer version of “tie-me-to-the-mast”. John may get out of the
program, but defaults and status-quo have a huge impact in our decisions and we
can make them work for us.
As Ulysses or
users of Stickk.com, we know for sure what is best for us. But sometimes
we are simply not able to take the proper decision when the moment comes.
Crutches, or more formally, decision aid devices, are a smart way to improve
the quality of our decisions and avoid undesired outcomes.
In “Save More Tomorrow : Using
Behavioral Economics to Increase Employee Saving” Richard H. Thaler and Shlomo
Benartzi present the idea of the SMarT program and the encouraging outcomes of
the application in three companies. The link for the full paper is: https://faculty.chicagobooth.edu/Richard.Thaler/research/pdf/SMarTJPE.pdf
A paper
worth reading in procrastination and dealing with imperfect sophistication
regarding decision making may be found in a widely cited paper of Dan Ariely
and Klaus Wertenbroch entitled “Procrastination, Deadlines, and Performance:
Self-Control by Precommitment” published in 2002 where they report their
findings on the optimality of self-imposed deadlines. The link is: http://people.duke.edu/~dandan/Papers/PI/deadlines.pdf
In the post “Urge for now: a story of
several me’s” the Professor Walter Mischel “marshmallow test” is reported along
with some examples of time inconsistency in our decision making. http://razonsinrazonyce.blogspot.com.uy/2016/03/la-urgencia-del-ya-una-historia-de.html
The website http://www.stickk.com explain that a
commitment
contract is based on two well known principles of behavioral economics: 1.People
don't always do what they claim they want to do, and 2.Incentives get people to
do things.
Homer inspired generations with the stories in The
Odyssey and its prequel The Illiad. In the following link may be found a
transcript of the book XII where it relates the passing through the isle of the
sirens and the advise of the Circe the goddess that saved Ulysses (Odysseus)
and his crew. http://www.poetryintranslation.com/PITBR/Greek/Odyssey12.htm#_Toc90268047
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