viernes, 4 de marzo de 2016

Guía de la economía del comportamiento

Guía de la economía del comportamiento

El sitio Behavioraleconomics.com fue creado por Alam Samson con el objetivo de transformarse en la mayor red online de ciencias comportamentales y publica anualmente una guía muy rica con artículos, análisis y recursos en la materia.

A fines de 2015 un conjunto de académicos liderados por Flávia Ávila produjo una versión brasileña de dicha guía juntando recursos de las ediciones 2014 y 2015 de la Behavioral Economics Guide y adicionando documentos originales.

En Abril de 2016 el Instituto mexicano de Economía del Comportamiento editó una Guía de Economía del Comportamiento que en su volumen I explora las políticas públicas. En él se presentan trabajos originales y traducciones del World Development Report 2015: Mind, Society, and Behavior. del Banco Mundial.

En 2015 el Banco Mundial dedicó su informe anual a los avances de la economía del comportamiento. El documento es muy rico y presenta la oportunidad a investigadores y practicantes de revisar los nuevos desarrollos a partir de la consideración más completa de como afectan los factores psicológicos y sociales a las decisiones personales.

Lecturas todas muy recomendables para tener una adecuada dimensión del estado de la disciplina hoy.

Siguen los links para la Behavioral Economics Guide de los años 2014 y 2015.
Sigue el link para la Guia de Economia Comportamental e Experimental.


Guia de Economia Comportamental

O site Behavioraleconomics.com foi criado por Alam Samson com o propósito de se transformar na maior rede online de ciências comportamentais e publica anualmente uma guia muito rica com artigos, analises e recursos na matéria.

A finais de 2015 um grupo de académicos liderados por Flávia Ávila gerou uma versão brasileira da guia juntando recursos de las edições 2014 e 2015 da Behavioral Economics Guide e adicionando documentos originais.

Em Abril de 2016 o Instituto Mexicano de Economía del Comportamiento publicou uma Guía de Economía del Comportamiento que no volume I explora as politicas publicas. Nele se apresentam trabalhos originais e traduções do World Development Report 2015: Mind, Society, and Behavior do Banco Mundial.

Em 2015 o Banco Mundial dedicou o seu informe anual aos avances da economía do comportamiento. O documento é muito rico e apresenta a oportunidade a pesquisadores e practicantes para revisar os novos desenvolvimentos a partir da consideração mais completa de como afeitam os fatores psicológicos e sociais as decisões pessoais.

Leituras todas muito recomendáveis para ter uma adequada dimensão do estado da disciplina hoje.

Seguem os links para a Behavioral Economics Guide dos anos 2014 e 2015.
Segue o link para a Guia de Economia Comportamental e Experimental.



Behavioral Economics Guide

The site Behavioraleconomics.com was created by Alam Samson aiming to become the largest online network on behavioral sciences, and publishes annually a very valuable guide with papers, analysis and resources in these matters.

By the end of 2015 a group of academics led by Flávia Ávila generated a Brazilian version of the guide combining resources from 2014 e 2015 editions of the Behavioral Economics Guide and adding original papers.

In April 2016 the Instituto Mexicano de Economía del Comportamiento published a Guía de Economía del Comportamiento that in its volume I explores the public policies. It contains original documents and translations of the World Development Report 2015: Mind, Society, and Behavior of the World Bank.

In 2015 the World Bank focused its annual report to the developments of behavioral economics. The report is very rich and presents the oportunity to researchers and practitioners to review the new perspectives that arises from a more complete consideration of how psychological and social factors influence personal decisions.

The guide are highly recommended readings to gain a proper view of the size and status of the discipline today.

Following are the links for the 2014 and 2015 Behavioral Economics Guide.
Following the link for the Guia de Economia Comportamental e Experimental.

La urgencia del ya: una historia de muchos yo

La urgencia del ya: una historia de muchos yo.

Un niño frente a una golosina en un laboratorio. Sabe que si resiste durante 15 minutos y no la come, podrá irse a su casa con dos. Se pone de costado, mira debajo de la mesa, canta. El tiempo pasa y victorioso se retira con su premio: dos golosinas.
40 años después ese niño, junto con otros que pasaron por el mismo experimento, vuelven al laboratorio. El profesor Mischel, ya en sus 80, los recibe y conduce con su equipo un breve cuestionario. Luego de 550 entrevistas, consiguen documentar que aquellos que de niños desarrollaron más eficazmente estrategias para resistirse, tuvieron cuando jóvenes mejores resultados académicos, y presentan de adultos menores índices de masa corporal y evidencias de un mejor estado de bienestar psicológico.

Mischel, como otros psicólogos y economistas, presentó sus resultados apoyándose en un modelo de decisiones basado en dos sistemas mentales, a los que llamó: sistema caliente y sistema frío. Teóricos como Daniel Kahneman o Richard Thaler apelan a formalizaciones similares.
Según ellos, nuestro sistema decisorio se ordena en base a un sistema más intuitivo que toma decisiones rápidas, de forma inconsciente, sin esfuerzo y automáticas, y otro sistema más lento, controlado, escéptico, racional y que evalúa meticulosamente las consecuencias de las decisiones.


Así como los niños frente a las golosinas, buena parte de las decisiones que tomamos a diario implican postergar una gratificación para recoger efectos en el futuro, efectos sobre nuestros futuros yo. Posponemos tareas asumiendo que nuestro futuro yo es alguien mucho más disciplinado y se va a encargar de ellas.
La literatura en Economía comportamental, califica esa conducta como una conducta perfectamente “naif” en la que las preferencias de nuestros “futuros yo” son consistentes con nuestros deseos actuales. En oposición, están las personas sofisticadas (o parcialmente sofisticadas) que son conscientes de sus inconsistencias intertemporales y desarrollan estrategias para compensarlas.


Esas inconsistencias son reflejos de lo que se conoce como sesgo presente, fenómeno que está ampliamente estudiado experimentalmente y tiene un buen respaldo teórico.
Richard H. Thaler de Chicago junto con Shlomo Benartzi de la UCLA propusieron un programa para reducir ese efecto en las decisiones de ahorro de las personas. La iniciativa se llama “Save More Tomorrow” y se basa en el diseño de un programa que ayude a aquellos empleados que quieren ahorrar más pero no tienen la fuerza de voluntad para hacerlo.

Usando principios que derivan de la Psicología y la Economía comportamental, el plan da a los empleados la opción para comprometerse a aumentar sus tasas de ahorro futuro. El truco es que en lugar de preguntar al yo presente sobre renunciar a un consumo actual a cambio de ahorrar, se pregunta al yo presente sobre esa opción en el futuro: “deseas dejar un 3% de tus próximos aumentos salariales en una cuenta de ahorro?”
El sistema (alimentado por otros pequeños “nudges”) tuvo un resultado fantástico: las tasas de ahorro simplemente se triplicaron en el curso de poco más de dos años.


En la terminología del Prof Mischel, nuestro sistema caliente toma el control cuando se trata de la “urgencia del ya”, y tenemos que postergar la satisfacción por el consumo presente, pero con un poco de habilidad podemos dejar a nuestro sistema frío actuar, y él sabe perfectamente lo que tiene que hacer.

El agente sofisticado conoce las dificultades de balancear los sistemas y enfrenta dos posibilidades para compensar el sesgo presente: (i) de-sesgar mediante información que le ayude a “mentalizarse” para controlar el pensamiento rápido, o (ii) re-sesgar reconociendo la “debilidad” pero generando mecanismos que nos comprometan y nos ayuden en la decisión (“nudges”).
Estos mecanismos de decisión asistida pueden ser tan sencillos como el manejo inteligente de una agenda en la que colocamos nuestros objetivos de largo plazo con la misma saliencia que la reunión que tenemos en la tarde.



Le propongo un rápido problema: Piense en un lago con camalotes. Cada día, el campo de camalotes duplica su tamaño. Si sabe que en 48 días el lago estará cubierto en su totalidad, cuantos días se necesitan para que el campo cubra la mitad?
Su sistema caliente y su sistema frío pelean para dar una respuesta, el caliente sugiere 24, el frío sospecha de una trampa y finalmente sugiere 47. Su respuesta no será reflejo de sus habilidades computacionales, sino de sus habilidades para balancear los dos sistemas y de los pequeños trucos que ponga en práctica para ello.

Mi padre me aconsejó, tomate 24 horas. Mi amigo me dijo, no hagas de emociones pasajeras decisiones permanentes. Sabios consejos para “de-sesgar”.
Por lo pronto yo ahora debo apurarme porque esta tostada con dulce de leche tiene mi nombre escrito en ella y está absolutamente irresistible. Pero antes, mi agenda indica que termine mi lección de neuroeconomía.


Hace más de 40 años, el psicólogo Walter Mischel (PhD actualmente trabajando en la Universidad de Columbia) exploró el auto-control en niños con un simple y efectivo test: el "Marshmallow test”. Muchas versiones de ese test fueron conducidas y algunas están disponibles en la red (https://www.youtube.com/watch?v=QX_oy9614HQ
40 años después, el Profesor Mischel volvió a reunir al grupo de niños de sus primeros estudios, esta vez para hacer una nueva evaluación. Los resultados se resumieron en una recomendable lectura "The Marshmallow Test: Mastering Self-Control” que constituye la primer obra de divulgación de este experimentado académico y un tributo a muchos investigadores que dedicaron su vida al estudio de la gratificación postergada de la que fue pionero.



A urgência do já: uma história de muitos eu.

Uma criança na frente de um doce num laboratório. Elea conhece que se resiste durante 15 minutos e não o pega, poderá retornar para sua casa com dois. Ele vira de lado, olha debaixo da mesa, e canta. O tempo passa e vitorioso retorna com o seu prêmio: dois doces.

40 anos após essa criança, junto com outros que passaram pelo mesmo experimento, retornam ao laboratório. O professor Mischel, que tem agora 80 anos, os recebe e realiza com a sua equipe um curto questionário. Após feitas 550 entrevistas, conseguem documentar que aqueles que de crianças desenvolveram mais eficazmente estratégias para resistir à tentação, tiveram quando jovens melhores resultados académicos, e apresentam de adultos menores rateios de massa corporal e evidências de um maior estado de bem-estar psicológico.

Mischel, como outros psicólogos ye economistas, apresentou os seus resultados se apoiando num modelo de decisões baseado em dois sistemas mentais, aos que chamou: sistema quente e sistema frio. Teóricos como Daniel Kahneman ou Richard Thaler usaram formalizações similares.
Segundo eles, o nosso sistema decisório fica formado por um sistema mais intuitivo que toma decisões rápidas, de forma inconsciente, sem esforçzo e automáticas, e um outro sistema mais lento, controlado, cético, racional e que avalia cuidadosamente as consequências das decisões. 
Como essas crianças frente aos doce, grande parte das decisões que tomamos diariamente envolvem adiar uma gratificação agora para pegar os efeitos no futuro, efeitos sobre os nossos eu do futuro. Adiamos tarefas assumindo que nosso eu do futuro é alguém muito mais disciplinado e vai se encarregar de elas.

A literatura na Economia comportamental, qualifica essa conduta como uma conduta perfeitamente “naif” na que as preferencias dos nossos “eu do futuro” são consistentes com os nossos desejos atuais. No oposto, estão as pessoas sofisticadas (ou parcialmente sofisticadas) que são cientes das suas inconsistências intertemporais e desenvolvem estratégias para compensar elas.

Estas inconsistências são reflexo do que é conhecido como viés presente, fenómeno que está amplamente estudado no plano experimental e tem um bom baseamento teórico.

Richard H. Thaler de Chicago e Shlomo Benartzi da UCLA propuseram um programa para reduzir esse efeito nas decisões de poupança das pessoas. A iniciativa é chamada “Save More Tomorrow” e se baseia no desenho de um programa que ajude a aqueles empregados que desejam aumentar a sua poupança mas não têm a força de vontade para o fazer.

Usando os princípios que vem da Psicologia e da Economia comportamental, o plano apresentou aos empregados a opção para se comprometerem a aumentar as taxas de poupança futura. O truque é que em vez de perguntar ao eu do presente sobre abrir mão do consumo atual para poupar, e feita a pergunta para o eu do presente quanto a essa decisão no futuro: “você deseja deixar uns 3% dos seus próximos aumentos salariais numa conta de poupança?”.
O sistema (alimentado por outros pequenos “nudges”) teve um resultado fantástico: as taxas de poupança simplesmente triplicaram após de pouco mais de dois anos.

Na terminologia do Prof Mischel, nosso sistema quente toma o controle quando toca uma “urgência do já”, e temos que postergar a satisfação do consumo presente, mas ficando um pouco espertos podemos deixar ao nosso sistema frio atuar, e ele sabe perfeitamente o que é para ser feito.
O agente sofisticado conhece as dificuldades de balancear os sistemas, e enfrenta duas alternativas para compensar o viés presente: (i) des-enviesar usando informação que ajude a gerar um estado mental para controlar o pensamento rápido, ou (ii) re-enviesar reconhecendo a “fraqueza” mas colocando mecanismos que nos gerem compromisso e auxiliem na decisão (“nudges”).
Esses mecanismos de decisão assistida podem ser tão simples como a gestão inteligente de uma agenda na que colocamos os nossos objetivos de longo prazo com a mesma saliência que fica agendada a nossa reunião da tarde.

Vou propor para você um rápido problema: Pense num lago com vitórias régias. Cada dia o campo de vitórias régias dobra o seu tamanho. Se você sabe que em 48 dias o lago fica coberto na sua totalidade, quantos dias são necessários para que o campo preencha a metade?
Os seus sistemas quente e frio brigam para responder. O quente sugere 24. O frio suspeita de uma armadilha e finalmente sugere 47. A sua resposta não é reflexo de suas habilidades computacionais, mas vai vir de suas habilidades para balancear os dois sistemas e dos pequenos truques que você consiga colocar nisso.

Meu pai aconselhou-me, pegue 24 horas. Meu amigo falou para mim, não faça de emoções temporárias decisões permanentes. Sábios conselhos para “desenviesar”.
Por minha parte, devo me apressar porque esse pão tostado com doce de leite tem meu nome escrito nele e fica absolutamente irresistível. Porém antes, meu calendário sugere que devo terminar minha lição de neuroeconomia.

Há mais de 40 anos, o Walter Mischel (PhD atualmente trabalhando na Universidade de Columbia) explorou o auto controle nas crianças com um teste simples e eficaz: o "Marshmallow test”. Muitas versões desse teste foram conduzidas e algumas estão disponíveis na internet. (https://www.youtube.com/watch?v=QX_oy9614HQ
40 anos depois, o Profesor Mischel voltou a reunir o grupo de crianças dos seus primeiros estudos, essa vez para fazer uma nova avaliação. Os resultados foram resumidos numa leitura recomendável "The Marshmallow Test: Mastering Self-Control” que é a primeira obra de divulgação desse experimentado académico e também é um tributo a muitos investigadores que dedicaram a sua vida ao estudo da gratificação postergada da que foi pioneiro.



Urge for now: a story of several me’s.

A kid is in front of a piece of candy in a lab. He knows that if he can resist for 15 minutes without grabbing it, he may go back home with two. He turns to one side, he looks under the table, he sings. Time goes by and he finally leaves victoriously with his prize: two candies.
40 years later that kid, along with many others that went through the same experiment, return to the lab. Professor Mischel, now in his 80’s, welcomes them and conducts a brief questionnaire with his team. After 550 interviews, they manage to document that those who, as kids, exhibited more effective strategies to overcome temptation, achieved better academic results as students, and as adults show lower body mass indexes and indications of a better psychological welfare.

Mischel, as other psychologists and economists, presented his results relying on a decision making model based on two mental systems that he named: hot system and cold system. Theorists as Daniel Kahneman or Richard Thaler used similar formulations.
According to them our decision making system, is formed by a more intuitive subsystem that acts quickly, unconsciously, effortlessly and in an automatic way, and another one that is slower, controlled, sceptic, rational and that carefully evaluates the consequences of our decisions.


As well as those kids in front of the candies, a considerable part of our daily decisions imply delaying a gratification to collect effects in the future; effects on our future selves. We delay tasks assuming that our future self is a much more disciplined person and that he will take care of them.
Behavioral economics literature, sees that behavior as perfectly “naif” as the preferences of our “future selves” are expected to be consistent with our current wishes. On the opposite side, there are sophisticated people (or partially sophisticated) that are those aware of their intertemporal inconsistencies, and who are able to develop strategies to compensate them.


Those inconsistencies reflect what is know as present bias, phenomena widely studied experimentally and with a good theoretical background.
Richard H. Thaler from Chicago along with Shlomo Benartzi from the UCLA suggested a program to reduce that effect on the saving decisions of people. The initiative is called “Save More Tomorrow” and is based on the design of a program that helps those employees that want to save more but don’t have the will power to do so.

Using principles that come from Psychology and Behavioral economics, the plan gives employees the option to commit to raising their future saving rates. The trick is that instead of asking their present selves to abandon some current consumption to divert those funds to savings, they ask their present selves about doing that in the future: “would you like to leave a 3% of your future raises in a saving account?”.
The system (fed by other small “nudges”) had a fantastic outcome: saving rates simply tripled in less than two years.


In Prof Mischel’s terms, our hot system takes control when it comes to an “urge for now” and we have to delay the gratification of present consumption, but with some clever moves we may give our cold system room to act, and it knows for sure what we have to do.

Sophisticated agents know how hard it is to balance both systems, and they have two ways to act against present bias: (i) de-biasing by acquiring information that helps build a “state of mind” to control fast thinking, or (ii) re-biasing by acknowledging their “weaknesses” and generating artifacts that act as commitment mechanisms and helps them in the decision making (“nudges”). Those mechanisms of assisted decision making may be as simple as the smart handling of a calendar in which we place our long term objectives with similar saliency to our next afternoon meeting.


I invite you to solve a short: Think of a lake covered with lily pads. Each day the field of lily pads doubles its size. If you know that in 48 days the lake will be fully covered, how many days do you think are needed for the lake to be covered in half? 
Your hot and cold systems are fighting right now to give you an answer. The hot system suggests 24. The cold one remains suspects that it might be a trick question and finally it suggests 47. Your final answer will not be the reflection of your computational skills, but of your ability to balance both systems and the success of those little tricks you created to support it.


My father advised me, take 24 hours. My friend recommended, don’t let temporary emotions become permanent decisions. Very smart tips for “de-biasing”.
Meanwhile I need to rush because this slice of bread with “dulce de leche” has my name on it and it is simply irresistible. But prior to that, my calendar reminds me that I need to finish my Neuroeconomics lesson.


More than 40 years ago, psychologist Walter Mischel (PhD currently working for University of Columbia) explored self-control in kids with a simple yet effective test: "Marshmallow test”. Many versions of it were made and some of them are available online (https://www.youtube.com/watch?v=QX_oy9614HQ
40 years later, Professor Mischel reunited again with the group of kids from his first studies, this time for a new evaluation. Results are presented in a good read "The Marshmallow Test: Mastering Self-Control” that is the first divulgation book of this highly experienced academic and a tribute to many researchers that dedicated their lives to the study of delayed gratification, field that he pioneered.